jueves, 21 de mayo de 2015

HALF TRIATLON PAMPLONA

Mucho se podría decir de las cosas que ocurrieron en este Half fuera de lo que fue la carrera en sí, pero se podría resumir como un fin de semana maravilloso lleno de amigos con una pasión común, el triatlón. Ya comienza a ser una costumbre que uno de mis objetivos de la temporada sea en Pamplona, y bendita tradición.
Vamos a la carrera en sí. El sábado a las 13h aparecimos en el Pantano de Alloz, Nanduco, Manolo, nuestros equipos de apoyo y yo. Enseguida fuimos a dejar la bici porque si no se nos iba a echar el tiempo encima. Cola para entrar en boxes y solucionar con los jueces algún pequeño problemilla
Una vez dejada la bici voy hacia la carpa para dejar la bolsa de la bici y me encuentro con Luis Lopez, le pregunto que va a llevar en bici, y al final optamos por una térmica fina. Después me encuentro con Kristian Quintans (cuarto clasificado al final), y me pregunta varias cosas de el recorrido que tan bien hemos estudiado, nos preocupa el viento, pero eso no se puede cambiar. Sabemos que con este viento el sub 5h es una tarea casi imposible para mí, pero lo intentaremos
Una vez dejados todos los bártulos vamos a donde nuestros acompañantes y comenzamos a colocarnos el neopreno, últimos retoques, veo a Mari, Luis y los peques. Ellos siempre están ahí en mis retos, y hoy no podía ser menos, aunque luego no puedan estar en Pamplona. Enseñamos el tatuaje del dorsal a los peques.

Luis saca unas fotos, y no se me olvida tatuarme el nombre de mis dos estrellas, ellas me han acompañado en esta andadura de 37 semanas, y tienen que acabar este viaje conmigo
Rapidamente dejamos las bolsas que irán a Pamplona y nos vamos Nanduco y yo hacia el embarcadero. Es una transición muy larga, pero es lo que hay. Me meto un poco en el agua, y la primera impresión es que está bastante fría, pero que se le va a hacer. Nuestras espartanas han tomado una buena posición y podrán ver toda la natación perfectamente, va a ser un bonito espectaculo.
Dicen que nos preparemos y me junto a Manolo y Nanduco para salir por la izquierda. Allí habrá menos golpes, y la verdad es que la natación no es lo nuestro. Por última vez unimos nuestras manos, y damos el grito de guerra: "Espartanos, ahu, ahu, ahu"
Suena la bocina y todos al agua

Yo no sé como se vería desde fuera pero la impresión desde dentro es que fue bastante impresionante ver a toda esa gente en el agua a la vez. La natación constaba de 2 vueltas a un semitriangulo de boyas, y la idea era intentar rondar los 40 minutos, si era menos, mejor. Llego rápidamente a la primera boya y veo que estoy en un grupo muy grande, pero que voy demasiado rápido, asi que para la segunda boya y la salida a playa, me quedo y ya empieza un poco a disgregarse el grupo. Salgo a la playa y miro el tiempo 20:20, bueno, se me ha ido un poco, pero no pasa nada. Segunda vuelta a lo mismo, aun con algún golpe que otro, pero a la misma velocidad. Comienza a levantarse un poco de oleaje con el viento, y me cuesta más nadar, sé que voy más lento. Salgo del agua en 41:26. Lo primero que se me paso por la cabeza es, se me ha ido el tiempo, pero enseguida oigo mi nombre en la rampa y me vengo arriba
Vuelvo a tener esa sensación de los triatlones de salir del agua y saber que ahora viene lo mio, pero con una diferencia. La diferencia es que ahora he salido en un grupo, no he salido atrás del todo, más o menos quedan 50 bicis en boxes, y antes sólo quedaban 4 ó 5. Subo la larga rampa que lleva a la carpa, me empiezo a cambiar y noto que alguién me golpea el culo, es Nanduco, ostras, he salido por delante de Nanduco, eso no ocurría el año pasado, estoy mejorando en la natación. Cojo la bici y a volar.
Según comienza la bajada del pantano el chico que va delante mio cae y arrastra al que iba a mi derecha, madre mía la que he librado. Bueno, hay que bajar despacio y luego centrarse en volar. Llego al monasterio, me acoplo, y a 50 kms/h hacia el cruce de Lorca. Llego al cruce y primera sorpresa del día, allí están mis animadores Ziraukarras, Nerea, Bea, Victor y los peques, les saludo, giro a derechas y a subir Lorca. Es una subida que habré hecho miles de veces, pero hoy es especial, hay que volar en ella, no hay que mirar atrás, paso a mucha gente, llego rápidamente a Villatuerta y sigo pasando gente, la cosa va bien, estoy recuperando lo perdido en la natación. Hay que tener cabeza pero hay que intentar dar lo máximo posible hasta Larraga, porque ahí girará el viento, y este viento que es de culo luego será de cara. Vuelo literalmente de Oteiza a Larraga, 48-50 km/h todo el rato, y me planto en Larraga en un bolado. He pasado mucha gente, y aún me quedan más por pasar. Miro mi potencia del manillar, donde tengo mi chuleta, los 5 minutos de pérdida al salir del box se convierten en 10 minutos de ganancia con respecto al tiempo previsto, pero ahora va a venir lo peor, y efectivamente llego.
Es girar en Larraga hacia Medigorria, y encontrarse con un horrible viento de cara, buf, lo primero que se me paso por la cabeza fue que se acabo, pero algo en mi interior me dijo que no podía rendirme tan fácilmente despues de 37 semanas, y quite el plato y me puse a luchar contra el viento. Como una barrita y rapidamente veo la subida de Mendigorria, allí vamos a girar a izquierdas y hasta Puente pica hacia abajo, así que hay que aprovechar esa zona donde sé que puedo subir un poco la media, y efectivamente es así. Estoy llegando a Puente y este es uno de los puntos claves que llevo esperando muchos meses. Sé que si miro hacia la izquierda allí está Cirauqui, no lo puedo ver, porque me lo tapan las montañas, pero sé que está ahí, y sé que hay un árbol creciendo allí por uno de los nombres de mi brazo. Miro a la izquierda y la emoción me vence un poco, mi estrella brilla un poco más por última vez, y a la vez esa emoción hace que mis pedales golpeen más fuerte. Hago la chicane de Puente y subo hacia el puertecito como si me fuese la vida en ello. Hay que relajar un poco el nervio que aún queda mucho.
Corono y bajo hacia Etxauri, no voy a arriesgar lo más mínimo, y prefiero reservar fuerzas para tirar en el falso llano cuando el viento me golpee en contra hasta Ororbia. Afortunadamente ya estoy con gente que tiene ritmos mas acordes a los mios, y respetando la distancia de 10 m, ya puedo seguir una estela buena. Me acoplo y a darlo todo
Llego hasta el avituallamiento. Cojo un gel, un bidón y paro a orinar. Es el último avituallamiento de la bici, y la idea es parar aquí a relajar un poco la musculatura y así no tener que orinar ya más ni perder más tiempo
Sigo con los repechos de Ibero, llego a Ororbia y vuelve a girar el viento, ahora es de culo, pero en poco tiempo giramos completamente y vuelve a ser de cara. Faltan unos 5 kms hasta Pamplona y parece que al final no se me va a ir tanto el tiempo. La verdad es que me la he jugado y voy bastante cansado, es lo que toca al pegarse con el viento, pero lo tenía que intentar. Paso Landaben, el puente empedrado y llego a Corralillos, miro el tiempo, NO, se me va a ir, he apostado y he perdido, pero no pasa nada, sé que el sub5h ya no está ahí, casi lo sabía en cuanto salí del agua y ví el viento que hacía, pero no pasa nada aún puedo hacer una buena marca. Subo Santo Domingo, la gente animando increible, que pasada, solo puedo pensar por dentro, gracias por estar ahí. Un 10 para el publico no, un 20, que manera de animar, es una constante en Pamplona en todas las pruebas que he corrido, y es de agradecer, por algo uno de mis objetivos del año suele ser Pamplona. Me quito las zapatillas en Chapitela, me recogen la bici y me bajo a correr.
Cambio bastante rápido. Salgo de la carpa de cambio y miro el tiempo 3h34', nada se me ha ido. Aún así, y viendo el vientazo que ha hecho, estoy muy satisfecho de lo hecho hasta ahora. Debería hacer la media en 1h26´y sé que eso con este circuito es imposible para mi, así que recalculo (cosa muy común en la larga distancia), y pienso que lo mejor es correr a un buen ritmo pero sin reventar, y disfrutar en la medida de lo posible de la carrera a pie. Hay mucha gente en la Plaza del Castillo, giro hacia el Niza y veo a Ana, le digo que voy bien, pero que voy a ir suave, que no se preocupe, y comienzo la vuelta. Sé que la primera parte es bajada (al final era subida y luego bajada), después llano, y por último Santo Domingo. Me tomo un almax para evitar ardores de estomago y voy a un ritmo constante de 158-160 pulsaciones, llego a la zona llana, y veo a Luis en el giro, el problema es que no sé que vuelta va. Paro en el segundo avituallamiento y me refresco
Me encuentro muy bien corriendo. Sé que no lo estoy dando todo, pero tambien se que esto es muy largo, y que hay que regular. Llego a Santo Domingo, madre mía, el publico otra vez impresionante, me nombran por mi apellido, que viene en el mono, y me hacen subir la cuesta casi en volandas. Completo la primera vuelta 30:44, madre mia, y he ido suave, mi idea era hacer las vueltas en 30' si iba rápido, estoy muy bien. Comienzo la segunda vuelta y veo a Lidia, la novia de Luis "¿Luis va en la segunda vuelta?" "Si". Y ese simple monosilabo me abre el mundo. No voy a bajar de 5h, pero le puedo coger. Vuelvo a pasar por donde Ana, y le digo que voy bien otra vez. Ahora ya está Puy y me saca una foto
Tengo que seguir disfrutando la vuelta, y ahora ya sé como es el recorrido. Llego otra vez al punto de giro, y veo que la distancia con Luis se ha acortado bastante, pero veo que aún me lleva mucho, aunque va bien "Cabeza, Luis, cabeza", le digo, él ya sabe. Seguido de ver a Luis me cruzo con el grán Manolo, choque de manos:"Vamos Lolo". Giro, y me voy a por Manolo, otro aliciente, a ver si le pillo antes del avituallamiento, otro subidón de moral. Le cojo, ralentizo un poco y le pregunto como va, me dice que ya ha pillado ritmito, bien bien, me da animos, sabe que corro en casa, y sabe que voy bien
Paso el avituallamiento, paso el puentecito, y fotón del grán Jorge
Aún llevo el gel en la mano, y sé que hay que tomarlo en el próximo avituallamiento. Llego a Santo Domingo, otra vez oigo mi apellido, me vengo arriba y pienso en mi segunda estrella, esa que tenía para la carrera a pie. Llego el momento, la última vuelta va por ella, llego bien, a darlo todo. Segunda vuelta en 31:24, se me va un poco pero ni tan mal, llego al zig-zag, y SORPRESON, Luis está en ese zig-zag, madre mia lo que le he recortado, pero si apenas me lleva 15-20 segundos, ahora o nunca, a muerte, hay que pillarle si o si, me voy a por él, me vengo arriba y me disparo a 169 pulsaciones, pienso en darlo todo hasta llegar a él, Ana y Puy alucinan cuando me ven pasar como una flecha y llego a cogerle en el avituallamiento. La idea no es coger para ganarle, la idea es cogerle para dar la última vuelta con él. Para llegar juntos. Nos juntamos y sabemos que vamos a ir juntos. Llegamos al llano y nos acordamos de Pablo Martin Sarobe, lo que nos hubiese gustado que hubiese estado ahí corriendo con nosotros. En principio yo voy más fuerte, pero regulo a un ritmo que podamos ir los dos, nos contamos desventuras de la carrera. Vemos a Nanduco, que grande, es su primera vuelta, chocamos las manos. Giramos en el fondo, y a la vuelta me vengo un poco abajo. Luis me espera y me echa un capote, venga hasta el avituallamiento. Justo antes pillamos a Nanduco que va andando, y nos dice que lleva mal la espalda, pero que acaba. Nos avituallamos y empezamos Santo Domingo, Luis ya me había dicho que iba a andar, le espero al trote, miro para detrás como si no viniese el Miura Lopez, pero viene, llegamos a Chapitela, me coge. Vamos a llegar juntos, ya me ha dicho que me va a dejar pasar, que estoy en casa. Para Luis tambien es importante, es su primer Half, se emociona, es normal, a mi también me paso en su día en Buelna. Paso delante, cruzo la meta 5h10', pero me da igual, me doy la vuelta, y busco otra de las cosas que buscaba en este Half, el abrazo con Luis. Nos abrazamos, lo hemos logrado, lo hemos dado todo.
Nos dan el pañuelico, hablamos con Lidia y vamos a la carpa de recuperación. Mi cuerpo de zombie, busca algo de comer pero no sabe exactamente que, cojo una naranja. Cojo un gatorade, agua y coca cola. Me siento en el suelo, pero apenas puedo beber un sorbo de Gatorade.
Me tumbo en el suelo, estoy destrozado, lo he dado todo, y miro esas tres botellas, y pienso que lo he dado todo, que da igual el resultado, que eso era lo importante, darlo todo. Miro al cielo de la carpa y veo a mis dos estrellas, y pienso que el mejor homenaje posible se lo estoy dando ahora en estos 10 minutos recuperandome sabiendo que lo he dado todo.
Ya os dejo libres, brillar muy alto a partir de ahora, yo ya os he brindado mi pequeño homenaje, gracias por hacerme brillar en Pamplona